El concepto de trabajo concebido como un sacrificio no va más

Paula Molinari es especialista en Gestión del Talento y desarrollo de organizaciones e individuos. Pese a su trayectoria como alta ejecutiva en grandes empresas, desde muy chica tuvo un marcado perfil emprendedor. “Yo ya había tenido una empresa propia cuando tenía 20 años, que fue una empresa de profesoras de idiomas para empresas que todavía existe. Después hice vida corporativa, aunque el tema de la autonomía siempre fue importante”, cuenta Paula en una charla con We SAY! Magazine. “Sabía que la vida corporativa era un pasaje para incorporar herramientas, para crecer profesionalmente pero sabía que iba a volver a ser independiente”.

Y tenía razón. Hoy, además de ser referente en su especialidad, conferencista, docente y escritora, Paula es presidente de la consultora Whalecom, y cofundadora de Joilab, el primer career center de América Latina, que trabaja con la transformación de las personas.

Contame a qué se dedican Whalecom y Joilab

Con Whalecom cumplimos 20 años este año. Es una consultora en la que nos especializamos en lo que se llama cambio organizacional. Se trata de cómo apoyar a las organizaciones en su crecimiento y transformación a través de la gente. El lado humano de las transformaciones. Esto se vincula con Joilab que es mi nuevo emprendimiento que tiene que ver con transformaciones de personas, no de organizaciones.

¿Cuál fue la necesidad de fundar Joilab?

Joilab aparece porque el mundo del trabajo cambió tanto que hay mucha gente que está buscando dónde se siente mejor y a veces las respuestas no son las más tradicionales. Esto genera muchos conflictos, a veces esos conflictos se viven con sufrimiento, pero para encontrar un camino nuevo se necesita apoyo y ese apoyo no te lo puede dar un terapeuta o un cura porque tiene que ser alguien que conozca el mundo del trabajo. Por eso, aparece Joilab como el primer career center de América Latina.

¿Hay más casos ahora que antes de reinvención laboral?

Muchísimos más. Y va a haber más porque es un malestar de la época. Y está impulsado por el querer estar bien en el trabajo. El concepto antiguo de trabajo concebido como un sacrificio no va más. Hoy la gente quiere pasarla bien en el trabajo, disfrutar, hacer cosas piolas, y eso hace que salga a explorar cómo puede hacer. De hecho, en agosto sale mi próximo libro que se llama “Desencajados”. En el libro hablo de esto y doy herramientas.

En tu charla TEDx en 2015 hablás de los viejos modelos mentales de trabajo. ¿Qué les dirías a las personas que empiezan a reinventarse o tiene un modelo de trabajo diferente para contrarrestar estos modelos mentales viejos?

Estamos en un momento de transición en la sociedad, en la que chocan dos modelos, el de la dirección de control que era el paradigma anterior, con el trabajo como sacrificio, escalamiento, tener plata en el banco, contra el modelo de la colaboración, que trae el bienestar, la calidad de vida. Trabajar hoy es otra cosa, es lo que haces no importa dónde estas, y lo que muestro en esa charla es justamente que estos dos modelos hablan de cosas distintas. Cuando hay un quiebre tan grande llamado cambio disruptivo, o sea que cambia totalmente el modelo, todo se resignifica. Lo que antes se entendía como trabajo que era estar en un lugar ahora no lo es más. El trabajo es lo que haces. Pero hay un montón de gente seteada en el paradigma anterior, con lo cual estamos en un momento de transición en el que este choque genera muchos conflictos.

¿Cómo definirías el liderazgo o cuáles son los atributos que un líder debería tener?

En este momento de cambio también se resignifica qué es el liderazgo. Liderar tiene que ver con ser modelo para otras personas, tener influencia, ser creíble, hacer que un equipo te siga en un sueño, contagiar optimismo, eso es liderazgo. Antes el liderazgo estaba vinculado con el poder, el dinero, con estar en la punta de la pirámide. Hoy, el liderazgo tiene que ver con la innovación, la cercanía, hacer algo para el mundo, la comunidad y la sociedad.

¿Hay diferencias entre el liderazgo femenino y masculino?

En realidad, hay algunas cosas en las que las mujeres por una cuestión de especie tenemos más facilidades. Está en la parte del cerebro que se llama reptil y es lo más atávico, y son las características de la especie como el cuidado de los otros, por ejemplo. O que importe más el proceso que el logro. El foco femenino está puesto más en el cuidado de la casa que en el logro de los objetivos personales. No es tan lineal como para decir “todas las mujeres tienen esto de fortaleza” pero en las organizaciones lideradas por mujeres, hay un mayor foco en las personas.

En tu caso personal, ¿cómo fue el proceso para decidir emprender?

Yo ya había tenido una empresa propia cuando tenía 20 años, que fue una empresa de profesoras de idiomas para empresas que todavía existe. Después hice vida corporativa, aunque el tema de la autonomía siempre fue importante. Yo sabía que la vida corporativa era un pasaje para incorporar herramientas, para crecer profesionalmente pero sabía que iba a volver a ser independiente. Además, lo que me impulsaba era un tema de valores fuerte. Una de las ventajas que uno tiene cuando es independiente, es que uno hace lo que le parece correcto. Y cuando estás en un mundo corporativo, hacés lo que te dicen que tenés que hacer. Y eso era un tema que me molestaba en la medida en que tenía roles de nivel ejecutivo en las organizaciones. Así que en un momento me decidí por mis valores y ser cabeza de ratón que cola de león, y puse la consultora y nos ha ido bien.

¿En algún momento de tu vida corporativa o como emprendedora, percibiste diferencias de género?

No, jamás. En las empresas por las que pasé ser mujer era una ventaja. Nunca me ocurrió ni lo registré. Pero tengo un perfil muy fuerte. Y ahora tengo una organización en la que la mayoría somos mujeres.

Hay muchas mujeres que descubren que quieren reinventarse para emprender, ¿qué consejos les darías para que puedan empezar este camino de la mejor manera?

Un consejo cuando querés emprender es generate una red de contactos de emprendedores. Con esa red de contactos, juntate, entendé como hicieron, y de alguna manera buscate comparables y referentes dentro de una red de contactos nueva.

El segundo consejo es buscar siempre gente que te pueda ayudar en los aspectos que no conocés. Ejemplo, no soy buena en temas administrativos-financieros por lo que para mí ha sido muy importante tener algún aliado, socio, partner, proveedor o lo que fuera fuerte en ese aspecto.

Y tercero, hacer planes. Porque finamente se trata de bajar los sueños a la realidad. No es suficiente solamente con soñar. Para que los sueños se cumplan uno lo tiene que bajar a acciones concretas.

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