Nota en newsbiz.com.ar sobre el Proyecto Bicicletas, con el testimonio de Lorena Loustau y representantes de las empresas y ONGs. Este es el link http://newsbiz.com.ar/noticias/cada-vez-mas-empresas-apuestan-a-las-actividades-con-impacto-social/. Y este es el texto completo:

Cada vez más empresas apuestan a las actividades con impacto social

La consultora especializada en desarrollo y gestión del cambio, Whalecom, lleva a cabo actividades con empresas donde, además de trabajar para desarrollar determinadas habilidades como capacidad de liderazgo, trabajo en equipo, mejora continua o experiencia cliente, se ofrece colaborar con alguna institución que tenga un fin social.

De este modo, el empleado, al mismo tiempo que trabaja sobre determinadas competencias o valores de la empresa, despliega esta voluntad social en una experiencia, haciendo concretamente algo por otras personas que pertenecen a poblaciones vulnerables. Así nació el Proyecto Bicicletasen el cual participaron empleados de SKFLa Caja y Cargill.

¿En qué consistieron esas actividades? Los empleados tuvieron que formar equipos y armar bicicletas para “clientes reales”, que resultaron ser chicos de diferentes villas y barrios vulnerables. En ambos casos, esos clientes llegaron de sorpresa y plantearon desafíos adicionales a los que ya de entrada se les había propuesto a los participantes. Como resultado final, cada uno de los chicos se llevaba de regalo la bicicleta que previamente los organizadores les habían asignado.

“Cuando un colaborador experimenta que la empresa le propone metas trascendentes a su trabajo, y que los valores de la empresa no solo se enuncian sino que se viven dentro de lo que llamamos la experiencia empleado, el orgullo que despierta  pertenecer a una empresa así es fantástico. Genera felicidad y fortalece enormemente la marca empleadora de esa compañía”, aseguró Lorena Loustau, consultora Senior de Whalecom.

Tanto en La Caja como en SKF, el enlace con los pequeños “clientes” se concretó a través de sendas ONG. En el caso de La Caja, ese rol lo cumplió Bufón de Corte, una organización que trabaja en el Barrio 31, mientras que en SKF lo hizo Los Toritos, un comedor educativo que recibe a chicos de diversos barrios vulnerables del partido bonaerense de Pilar.

Fernanda Beriau, de Bufón de Corte, expresó: “La actividad superó nuestras expectativas. Incluso sirvió para generar una instancia posterior, ya que una vez finalizada la experiencia se organizó  una salida a la plaza, donde algunos aprendieron a usar la bicicleta, se sumaron chicos que no tenían y alguno de los otros se la prestaba. Así compartimos con los niños y los padres tardes de merienda que nos permitieron conocernos aún más”.

Por su parte, Mercedes Fernándezgerente de Capacitación y Desarrollo en SFK, señaló que “fue muy movilizante para todos. La gente se arremangó y se comprometió con la tarea encomendada, hubo un cambio de actitud notorio luego de la entrada de los chicos. Realmente fue muy poderoso el impacto en nuestros colaboradores. Poner a los chicos en el centro de la escena fue clave para que se vivan las competencias que queríamos desarrollar, y llegar así a esa fibra que activó la acción de nuestra gente”.

Whalecom se propuso alcanzar este año la certificación como Empresa B, sumándose así a las más de 1700 organizaciones de 70 países que persiguen el denominado triple impacto. Esto significa asignar la misma importancia a los resultados económicos, sociales y ambientales de cada una de sus acciones, con un compromiso de mejora permanente y a largo plazo. “Repensándonos en este camino a ser B, nos dimos cuenta de que como consultora, al estar en contacto con una amplísima variedad de empresas, podíamos operar como facilitadores para conectar la vocación social que tienen naturalmente los empleados con la oportunidad de producir un impacto positivo en la comunidad o en el medio ambiente”, remarcó Loustau.

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