Cuanto más comprendamos la biología de este órgano complejo, más podremos entender por qué hacemos las cosas que hacemos y cómo podemos mejorar nuestros comportamientos y nuestro bienestar.

* Basado en el texto original de Silvia Damiano publicado en el blog de About My Brain

Estamos viviendo en tiempos extraordinarios. Todos los días, escuchamos acerca de nuevos descubrimientos científicos, desarrollos tecnológicos e ideas de negocios que no habíamos considerado posibles aún hace una década.

Estos descubrimientos son verdaderamente profundos y emocionantes. Entre ellos, la reciente identificación de 100 regiones nuevas en el cerebro, que nunca se han descrito antes (Sciencemag.org 2016). ¿Se imaginan dónde estaremos en los próximos 5 o 10 años?

En mi búsqueda por diseñar un programa de aprendizaje que ayudara a las personas a integrar fácilmente algunos de estos increíbles descubrimientos en su vida diaria, terminé creando un Modelo y Metodología holística de liderazgo y bienestar llamado i4 Neuroleader.

Nuestros Programas i4 Neuroleader tienen como objetivo desarrollar al ser humano detrás del líder, con el propósito de mejorar las cotizadas competencias de liderazgo del siglo 21, como el rendimiento, la colaboración, la innovación y la agilidad.

También identifican algunas de las capacidades naturales que todos poseemos, pero que no utilizamos tan a menudo como podríamos. Con base en mi investigación, dichas capacidades o habilidades (que se mencionan a continuación) apuntalan estas competencias del siglo XXI.

La integración conduce al rendimiento.

La inspiración lleva a la colaboración.

La imaginación conduce a la innovación.

La intuición conduce a la agilidad.

La gente a menudo pregunta qué aprenderán en nuestros programas y cómo se diferencian de los demás en el mercado. Mi respuesta es bastante simple.

El contenido que enseñamos y las experiencias que facilitamos ayudan a despertar estas habilidades latentes. Proporcionamos estrategias y herramientas efectivas y mensurables que los participantes pueden llevar e implementar fácilmente en su trabajo y en su hogar.

Un ejemplo reciente de cómo una participante se ha beneficiado es alguien que reconoció que “sentirse fatigada” no era una forma normal de estar. Al explorar los elementos del Modelo i4, se dio cuenta de que las causas de su fatiga y falta de energía eran malos hábitos alimenticios y falta de sueño en lugar de simplemente “estar demasiado ocupada”. Esto estaba impactando significativamente sus estados de ánimo y el rendimiento en el trabajo.

Después de poner estrategias en su lugar y comprender mejor su biología, se sintió más a gusto. Estaba segura de que los cambios que estaba llevando a cabo mejorarían su rendimiento y le proporcionarían la energía que necesitaba para continuar con su ajetreada vida.

La capacidad que abordó específicamente fue lo que llamamos integración entre el cerebro y el cuerpo. En la próxima nota veremos cuatro razones para conocer más acerca de ella.

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